Las
recias paredes de la casa familiar, construida en el
siglo XVII y hoy catalogada por el Departamento de
Patrimonio y Cultura de la DGA, albergan el agradable
hotel restaurante que, de la mano de Juan Carlos
Arrudi, ha conseguido ser el primero de
Aragón en recibir la certificación
Qde calidad turística del Ministerio de Economía
y Turismo, además de la Placa al Mérito
Turístico otorgada por la Diputación
General de Aragón y de estar en posesión
de Tres Tenedores. Tras restaurar el edificio e inaugurarlo
para sus nuevas funciones en diciembre de 1998, Juan
Carlos aportó la experiencia adquirida durante
largos años de trabajo en distintos lugares
(Hotel Formigal, restaurante Arriel también
de Formigal, estancias en San Sebastián: Recondo,
Arriola, Urepel, Nicolasa, etc) para satisfacer los
paladares más exigentes. Según sus
propias palabras, realiza cocina de creación
y fusión, primando la calidad
del producto
y potenciando los contrastes de sabor y textura. La
carta cambia con las estaciones, pero se adapta a menudo
para ofrecer una mayor variedad.
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 Algunas
de estas propuestas son: Pastel de pisto de verduras
con crema de queso, Lasagna de calabacín, jabalí y
mousse de oca, Suprema de merluza al
estilo Socotor,
Corzo en guiso de manzana y frambuesas y Solomillo de ciervo
con hongos. Los postres son totalmente artesanales, pero
hay que destacar los sorbetes: De Gin Tonic, Flores al
cava o Vodka con naranja. En la única sala del restaurante,
tranquila y reposada, además de a Tani encontraremos
a Debora, que se encarga del área referente a los
vinos. Partiendo de la composición de una bodega
clásica, en la que encontraremos caldos de las principales
DD.00 del país y del mundo, resaltan con claridad
los vinos procedentes de las zonas del propio Aragón,
a las que hay que sumar la representación de Rioja,
Duero, Priorato y Toro. Actualmente, se están preparando
una serie de maridajes entre los menús degustación
y distintos vinos de Enate. Como vino base de la casa,
se sirve un Rioja Crianza Marqués de Vitoria. Durante
las llamadas Jornadas Freixenet el menú degustación
(especial verano o invierno) se acompaña exclusivamente
con cava.
del producto y potenciando los contrastes Por último,
merece la pena revisar el de sabor y textura. La carta
cambia con las libro de firmas, en el que se refleja el
estaciones, pero se adapta a menudo para paso de personalidades
del deporte y la ofrecer una mayor variedad. política.®A.
Vernedas |
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